Clara Miel, de Liliana Rodríguez

clara-mielpor Agustín Molina

 

La Guerra Civil Española fue abordada muchas veces en la literatura. Tanto que hasta podría decirse que ese momento histórico es un género en sí mismo. Es que España fue escenario de un ensayo de lo que después sería la Segunda Guerra Mundial: los republicanos habían ganado las elecciones, y el fascismo provocó un golpe de Estado que fue resistido pero que finalmente fue derrotado. Rusos, alemanes, italianos colaboraban con armas y ejércitos a uno y otro bando, pero finalmente fue instaurada la dictadura de Franco, que duró mientras duró su vida, dejando tras de sí  una división que aún persiste, muertos y un número indeterminado de exiliados.

Hoy tenemos en nuestras manos Clara Miel de Liliana Rodríguez, con la visión de esa tragedia desde el punto de vista de una juninense. La novela, pulcramente editada por Rama Negra, probablemente se haya apoyado en la historia familiar de su autora para regalarnos este relato, que, signos del destino, se lo dedica a su hijo Lucas.

La historia comienza con dos sobrentendidos: que Clara se instaló en Buenos Aires después de dejar su España natal, y que había enviudado de su primer matrimonio; y la historia nos arroja en el Buenos Aires de 1920, y en el momento en el que se enamora a primera vista de José, con quien podrá construir una hermosa, próspera y sólida familia.

Sin embargo, la vida pondrá a prueba a Clara, y un suceso ocurrirá con la potencia de un tornado devastador que se llevará todo lo que hasta allí había construido. Pero Clara es fuerte, trabajadora e inteligente, y podrá reponerse, a su manera, a cualquier dificultad que se le presente. Así es que volverá a construir sus lazos familiares, y de amistad, en España, en Buenos Aires, en Bariloche.

Los puntos álgidos de la novela se desarrollan en la vuelta a su España natal en plena guerra, y eso ubica a Clara Miel en la lista de novelas del género, entre las que se destacan, desde el punto de vista español, Almudena Grandes con su gran El Corazón Helado, y los Episodios de una guerra interminable. Para quien guste de estas historias, también puede recomendarse a Javier Cercas y sus Soldados de Salamine y Los Girasoles Ciegos de Alberto Mendez.

Tampoco podemos olvidar la enorme novela de Ernest Hemingway Por quien doblan las campanas, que fue llevada al cine en el clásico interpretado por Gary Cooper e Ingrid Bergman, ni puede obviarse la monumental obra de Leonardo Padura El hombre que amaba a los perros.

Por estas tierras, que recibió a innumerables españoles que escapaban del terror, también han nacido hijos y nietos de españoles que fueron marcados por aquellos años, y así vienen a la memoria dos buenos trabajos: Mamá de Fernández Díaz, y La abuela civil española de Andrea Stefanoni.

A todas ellas nos lleva la lectura de Clara Miel, esta historia de mil vidas en una sola, de una persona que lleva consigo la fortaleza de quienes viven vidas intensas y se sobreponen permanentemente a sucesivos desarraigos y  pérdidas.

Un gran primer trabajo de Liliana Rodríguez, de quien esperamos nuevas historias, o quizás, que nos regale los primeros años de Clara, o qué pasó finalmente con el alemán, o que, como Almudena Grandes, nos cuente nuevos episodios de su protagonista.

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Publicado en: Blog

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